{"id":3387,"date":"2018-01-18T15:10:31","date_gmt":"2018-01-18T14:10:31","guid":{"rendered":"http:\/\/lahipocondria.com\/?p=3387"},"modified":"2025-08-24T21:56:16","modified_gmt":"2025-08-24T21:56:16","slug":"redencion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/redencion\/","title":{"rendered":"Redenci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><em style=\"font-size: revert;\">\u00abEste maldito llano parece no terminar nunca. A lo lejos se oyen ladridos de perros, pero s\u00f3lo los percibo cuando el aire caliente del atardecer los hace flotar hasta m\u00ed. Y al llegar casi est\u00e1n desvanecidos, como si el sonido se hubiese ido derramando por el camino y s\u00f3lo quedasen unas gotas de \u00e9l al llegar a este lugar desierto. Es incre\u00edble que aqu\u00ed haya habido alguna vez un pueblo, pero puedo ver el Eucalipto a no m\u00e1s de cuatro kil\u00f3metros.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta noche es veintiuno de junio, la <em>Noche del Agua<\/em>. Todos se est\u00e1n preparando ya en sus casas. Tan s\u00f3lo es un ritual; una simple ceremonia que los m\u00e1s ancianos cumplen escrupulosamente y nos transmiten a los j\u00f3venes como una obligaci\u00f3n. Pero debe de haber algo de cierto, porque <em>El Hombre de la Guada\u00f1a<\/em> vuelve siempre a Redenci\u00f3n cuando llega esta noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace much\u00edsimos a\u00f1os que apareci\u00f3 por aqu\u00ed por primera vez, y ni siquiera los m\u00e1s ancianos son capaces de recordar cu\u00e1les de sus antepasados fueron los primeros en verle. S\u00f3lo cuentan que Ruth, la vidente, hab\u00eda visto Redenci\u00f3n en llamas una madrugada y que, presa del p\u00e1nico, hab\u00eda despertado a todo el mundo gritando y arrojando cubos de agua a todas las casas. Pero nadie vio el fuego aquella noche.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, los ancianos cuentan que todos en el pueblo entraron en sus casas y salieron con cubos de agua para vaciarlos contra las paredes, las ventanas y las puertas. Porque Ruth, la vidente, era descendiente directa de Davinia, la bruja; la mujer m\u00e1s poderosa y clarividente de todas cuantas hayan nacido nunca. Y si Ruth ve\u00eda fuego, hab\u00eda que apagarlo. Aunque s\u00f3lo fuese cuesti\u00f3n de fe y no de llamas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo un gran alboroto aquella noche en Redenci\u00f3n. Todos corr\u00edan, nerviosos, de un lado a otro, llevando agua en cubos, c\u00e1ntaros, ollas, o cualquier cosa hueca que tuvieran en sus casas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa noche los perros huyeron del pueblo, y corr\u00edan alrededor, aullando, lastimosos y asustados, con el rabo entre las patas y las orejas gachas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Ruth par\u00f3, todos pararon. Nadie hab\u00eda entendido nada de lo que hab\u00eda ocurrido, pero todos notaron que una brisa fresca les rozaba los rostros, y sintieron alivio en el pecho. Ruth estaba sentada en el suelo, exhausta, con el pelo desordenado y la mirada perdida. Entonces El Hombre de la Guada\u00f1a atraves\u00f3 el pueblo desde el extremo donde crec\u00eda el Eucalipto, en silencio, con un rumor sordo y un viento negro que se levantaba en peque\u00f1os remolinos detr\u00e1s de \u00e9l. Ruth lo sigui\u00f3 con los ojos fijos hasta que hubo salido de Redenci\u00f3n sin mirar a nadie.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lahipocondria.com\/ocurriario\/redencion1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3392\" title=\"El eucalipto de Ad\u00e1n Cazcaleo\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><em><strong>\u201cEste maldito llano&#8230; Nunca pens\u00e9 que fuera cierto, pero la noche del 21 de junio es, sin duda, la m\u00e1s calurosa del a\u00f1o en este paraje. S\u00f3lo que aqu\u00ed el calor parece salir del suelo. Y el gran Eucalipto es lo \u00fanico que sobrevive en esta desolaci\u00f3n. Se alza inmenso, majestuoso, en el centro de esta gran nada, como si las leyes que gobiernan el llano no le afectasen. Ad\u00e1n Cazcaleo supo lo que hac\u00eda al plantarlo aqu\u00ed si su idea era que este \u00e1rbol sobreviviese a todo y a todos. Supongo que ser\u00e1 un buen lugar para pasar la noche. Al menos estar\u00e9 cerca del \u00fanico ser vivo en muchos kil\u00f3metros&#8230;\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando <strong>el Hombre de la Guada\u00f1a<\/strong> se hubo marchado, <strong>Ruth<\/strong> pareci\u00f3 volver en s\u00ed. Se levant\u00f3 y mir\u00f3 en derredor, a todos, uno a uno. Entonces grit\u00f3, sali\u00f3 corriendo y se encerr\u00f3 en su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del resto de la noche los perros fueron volviendo poco a poco a <strong>Redenci\u00f3n<\/strong>. Pero ya nunca entraron en las casas. Se limitaban a deambular por las calles, con los ojos vidriosos y mirando al suelo, olisqueando tristemente cada rinc\u00f3n. Ni siquiera respond\u00edan a las llamadas de sus due\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cEl gran Eucalipto. Ahora puedo ver claramente que se alza sobre una peque\u00f1a loma. A unos veinte o treinta metros hay una zona donde la tierra es m\u00e1s oscura que la de alrededor; como si estuviese quemada. Ni siquiera la he pisado. Tal vez sea el lugar donde estuvo situado el pueblo que fundara Ad\u00e1n Cazcaleo junto a su mujer y su hijo. \u00c9l fue quien trajo este eucalipto. Y se asent\u00f3 aqu\u00ed despu\u00e9s de gastar la mayor parte de su vida persiguiendo la promesa de una bruja. Porque Ad\u00e1n Cazcaleo buscaba su tumba y la promesa que Davinia hab\u00eda hecho a aquel que la encontrara y la tuviese bajo su protecci\u00f3n y cuidado. Porque Ad\u00e1n Cazcaleo era muy supersticioso, como lo somos todos por aqu\u00ed. Y la promesa de una bruja es algo que hay que tener muy en cuenta. Porque todos queremos vivir eternamente y nadie a\u00fan lo ha logrado.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cEsta noche dormir\u00e9 junto al Eucalipto. Ma\u00f1ana&#8230;\u201d<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todos los a\u00f1os, desde aquella noche, ha sido igual. Cuando <strong>el Hombre de la Guada\u00f1a<\/strong> regresa y se acerca al <strong>Eucalipto<\/strong> que el fundador de <strong>Redenci\u00f3n<\/strong> plantara sobre la loma, todos entramos en nuestras casas. Esperamos a que el sol se esconda y la luna se eleve por encima del \u00e1rbol. Entonces salimos, rociamos todas las casas con agua y esperamos a que <strong>\u00e9l<\/strong> se vaya.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede parecer extra\u00f1o, pero cada veintiuno de junio, cuando se acerca el momento, un rumor de hojas se extiende desde el <strong>Eucalipto<\/strong>. Un rumor lejano que parece gritar, con la voz de <strong>Ruth<\/strong>, \u201c\u00a1fuego, fuego!\u201d Y cuando <strong>el Hombre de la Guada\u00f1a<\/strong> desaparece con sus remolinos negros tras <strong>\u00e9l<\/strong>, una brisa suave nos acaricia los rostros, y entonces volvemos a entrar en las casas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"300\" src=\"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/FLEXBOXRedencion-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7089\" srcset=\"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/FLEXBOXRedencion-1.jpg 500w, https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/FLEXBOXRedencion-1-300x180.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em><strong>\u201cCorre una leve brisa por entre las hojas del \u00e1rbol. Tal vez suene paranoico, pero jurar\u00eda que susurran algo parecido a \u201c\u00a1fuego!\u201d una y otra vez. Quiz\u00e1s los gritos de la gente que viv\u00eda en el pueblo quedaron, de alguna manera, incrustados en la corteza del Eucalipto. Porque la memoria de los \u00e1rboles est\u00e1 en su tronco, escondida. Debi\u00f3 de ser horrible. Un incendio a medianoche y ning\u00fan superviviente. Todos murieron en sus camas, mientras dorm\u00edan. Tal vez los que despertaron ya no ten\u00edan salida y s\u00f3lo pudieron gritar. S\u00f3lo los perros se salvaron. Los perros&#8230; y el Eucalipto. Y ahora s\u00e9 su secreto&#8230;\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Ya est\u00e1 aqu\u00ed <strong>el Hombre de la Guada\u00f1a<\/strong>. Los perros le&nbsp; temen, y en cuanto <strong>\u00e9l<\/strong> entra en <strong>Redenci\u00f3n<\/strong> huyen horrorizados. Esta noche, sin embargo, parece que tiene compa\u00f1\u00eda. Hay un forastero tumbado bajo el <strong>Eucalipto<\/strong> de <strong>Ad\u00e1n<\/strong> <strong>Cazcaleo<\/strong>, pero no parece darse cuenta de nada. Debe dormir profundamente. Quiz\u00e1s prefiera la soledad. Ni siquiera ha atravesado el pueblo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>La luna comienza a aparecer sobre la copa del \u00e1rbol. Ahora puedo o\u00edr el susurro de las hojas, creciendo lentamente, como si fuese una ola en el mar arrastr\u00e1ndose desde el infinito hasta la playa. <em>\u201c\u00a1Fuego, fuego, fuego, fuego&#8230;!\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>\u201cS\u00ed. Yo conozco su secreto. Y ahora s\u00e9 que Davinia, la bruja, ha cumplido su promesa&#8230;\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n<div class=\"is-default-size alignright wp-block-site-logo\"><a href=\"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/\" class=\"custom-logo-link\" rel=\"home\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"309\" src=\"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LOGOenPNGsinFONDO-110x113.png\" class=\"custom-logo\" alt=\"Jirones en el tintero\" srcset=\"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LOGOenPNGsinFONDO.png 300w, https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LOGOenPNGsinFONDO-291x300.png 291w, https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LOGOenPNGsinFONDO-110x113.png 110w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abEste maldito llano parece no terminar nunca. 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