{"id":56,"date":"2020-06-07T00:00:52","date_gmt":"2020-06-06T22:00:52","guid":{"rendered":"http:\/\/lahipocondria.com\/RRB\/?p=56"},"modified":"2025-07-10T23:18:29","modified_gmt":"2025-07-10T23:18:29","slug":"no-era-un-banksy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/no-era-un-banksy\/","title":{"rendered":"No era un Banksy"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><span style=\"background-color:rgba(0, 0, 0, 0)\" class=\"has-inline-color has-vivid-red-color\">IMAGEN: Wall art graffitti (Peter H.)<\/span><\/h4>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-text-color has-black-color has-css-opacity has-black-background-color has-background is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El muro segu\u00eda all\u00ed, desnudo, gris\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba en medio de un gran solar, justo a la entrada de la ciudad, tal y como lo recordaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres a\u00f1os antes hab\u00eda pasado por aquel mismo lugar, pero no estaba igual. Un grafitero hab\u00eda pintado una imagen sobre \u00e9l, algo que asemejaba un agujero en la pared y un poblado de casas bajas y desperdigadas a lo lejos, al otro lado, como en medio de alguna llanura infinita de polvo rojizo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca supo qu\u00e9 fue lo que le llev\u00f3 a acercarse a aquel grafiti, a tratar de verlo de cerca. Tan de cerca&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras su nariz se aproximaba a la pared, pod\u00eda notar como si un viento caliente se escapase de la pintura. Aquello le pareci\u00f3 tan real que se acerc\u00f3, y se acerc\u00f3, cada vez m\u00e1s, hasta que not\u00f3 un fogonazo y luego\u2026 nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Despert\u00f3 sobre un suelo duro y rojizo, bajo el sol abrasador de un atardecer ardiente. Mir\u00f3 a su alrededor, pero ya no estaba el muro. Ni la ciudad detr\u00e1s de \u00e9l. Estaba en medio de ning\u00fan sitio, rodeado de arena y polvo. A lo lejos vio una especie de poblado que se difuminaba como un espejismo, acuoso y flotante. Entonces se dio cuenta de todo: estaba dentro del grafiti, al otro lado del muro. Pero, \u00bfaquello era real? Sent\u00eda el sol quemarle la cara; sus pies, enfundados en aquellos zapatos caros de piel, le ard\u00edan. Se los quit\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3 que deb\u00eda andar hacia el poblado, al menos hasta que decidiese si aquello era un sue\u00f1o o alg\u00fan tipo de realidad a la que hab\u00eda accedido de alguna forma.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo sus pies, un polvo rojizo se elevaba a cada paso. Hac\u00eda un calor pesado y seco, de moscas zumbando en el aire. El suelo era \u00e1rido y duro\u2026 No hab\u00eda m\u00e1s que un par de \u00e1rboles muertos y algunos matorrales alrededor. Aquel no parec\u00eda un buen lugar para levantar un poblado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 a su destino, pens\u00f3 que aquellas casas no se hab\u00edan puesto all\u00ed por un af\u00e1n urbanizador; aquella gente viv\u00eda all\u00ed porque no ten\u00eda otro sitio donde hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las casas estaban repartidas sin ning\u00fan orden aparente, construidas con tablones de madera, puertas rotas, paneles de lat\u00f3n, cartones\u2026, cualquier cosa que pudiese convertirse en pared o techumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todas partes hab\u00eda gente en las calles, ni\u00f1os correteando, personas mayores sentados a las puertas de sus chabolas, j\u00f3venes buscando alimentos en cualquier rinc\u00f3n: bichos, matojos, ra\u00edces\u2026 Todos le miraban conforme pasaba por delante de ellos sin ning\u00fan rumbo. Era muy extra\u00f1o ver pasar por all\u00ed a alguien con un pantal\u00f3n caro bien planchado, una camisa y unos zapatos que le brillaban cogidos en las manos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfAlguien aqu\u00ed puede ayudarme? \u2013 pregunt\u00f3 en voz alta. Pero nadie contest\u00f3. Le miraban como quien ve a un aparecido.<\/p>\n\n\n\n<p>De una de las chabolas, tras unas cortinas hechas con dos trozos de pl\u00e1stico desgastado, apareci\u00f3 una anciana que se le qued\u00f3 mirando fijamente. \u00c9l la vio. Sin saber por qu\u00e9, se acerc\u00f3 a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfC\u00f3mo has llegado aqu\u00ed, joven? \u2013 le pregunt\u00f3 la mujer con una voz atiplada y rugosa.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; No lo s\u00e9. Estaba en mi ciudad y, sin saber c\u00f3mo, despert\u00e9 all\u00e1 \u2013 respondi\u00f3 se\u00f1alando el llano, a lo lejos, desde donde ven\u00eda caminando.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pues si no lo sabes t\u00fa no podremos ayudarte a volver, porque supongo que querr\u00e1s volver.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Por supuesto. No s\u00e9 qu\u00e9 hago aqu\u00ed. Soy arquitecto y tengo muchos proyectos pendientes de\u2026, pero bueno, no necesita saber nada. \u00bfD\u00f3nde estoy? \u00bfEst\u00e1 lejos la ciudad? \u00bfPasa alg\u00fan autob\u00fas o hay alg\u00fan medio de transporte por aqu\u00ed cerca?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Hace a\u00f1os que nadie pasa por aqu\u00ed. Ni siquiera nosotros sabemos d\u00f3nde estamos; nadie ha sido capaz de andar tanto por la llanura como para llegar a alg\u00fan otro sitio.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY entonces c\u00f3mo voy a volver?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Tendremos que averiguar c\u00f3mo llegaste. Mientras tanto, \u00bftienes hambre?<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que tardas once d\u00edas en adquirir un h\u00e1bito nuevo. A \u00e9l le cost\u00f3 el triple hacerse a la idea de que estar\u00eda all\u00ed mucho tiempo. La primera semana le asqueaba todo lo que ve\u00eda a su alrededor: gente pobre, sin casas, sin comida, sin luz ni agua corriente, sin apenas ocupaciones salvo la de sobrevivir en aquella llanura infinita con apenas matorrales y animales que comer.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda semana, cuando ya su cuerpo hab\u00eda quemado todas las posibles reservas de grasas, az\u00facares y energ\u00edas que ten\u00eda, comenz\u00f3 a dejarse ayudar; a comer lo que com\u00edan todos, a beber el agua que algunos tra\u00edan en garrafas inmensas tras unas marchas que duraban dos d\u00edas hasta llegar al lugar donde corr\u00eda el peque\u00f1o riachuelo del que se abastec\u00edan, lejos, junto a las monta\u00f1as y las cuevas sagradas.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de la tercera semana empez\u00f3 a darse cuenta de que la gente all\u00ed era feliz. Los ni\u00f1os re\u00edan mientras jugaban descalzos y desnutridos, en las calles; todos compart\u00edan lo poco que pudiesen conseguir, y nunca hab\u00eda una mala cara, una mala contestaci\u00f3n, un mal gesto\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la cuarta semana decidi\u00f3 que llevaba suficiente tiempo all\u00ed como para tratar de poner sus conocimientos al servicio de sus vecinos, sus nuevos amigos, su nueva familia\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Empez\u00f3 por la casa de la anciana que le hab\u00eda ayudado; orden\u00f3 todos los tablones, paneles, placas y telas con las que hab\u00eda construido su chabola, y las recoloc\u00f3 de manera que pareciesen un hogar digno, m\u00e1s resistente y acogedor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2026y luego hizo lo mismo con todas y cada una de las chabolas del poblado. Todos le ayudaban. Segu\u00edan sus indicaciones al un\u00edsono y trabajaban como uno solo, sin quejas, sin aspavientos, sin aparentar cansancio\u2026 Lo que ayudaba a uno, ayudaba a todos, y eso les impulsaba a ser eficientes y constantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cabo de siete meses, todas las chabolas ten\u00edan un aspecto pulcro, de caba\u00f1as dignas y ordenadas. Hab\u00edan conseguido orientarlas todas de manera que tuviesen sol y sombra casi a partes iguales, y que los patios que se hab\u00edan a\u00f1adido a cada una, tuviesen las horas de luz y calor suficientes como para poder plantar, al menos, cereales, que era lo \u00fanico que all\u00ed pod\u00eda dar la tierra seca y agotada.<\/p>\n\n\n\n<p>Decidi\u00f3 que el agua corriente ser\u00eda lo siguiente de lo que se encargar\u00eda, as\u00ed que, en uno de los viajes en los que los j\u00f3venes partieron con los grandes bidones a por el agua de los siguientes d\u00edas, los acompa\u00f1\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>El trayecto era largo, tortuoso, bajo aquel sol que no parec\u00eda tener enemigo alguno y que siempre quedaba por encima de cualquier peque\u00f1a nube que tuviese la desfachatez de intentar ocultarlo m\u00ednimamente. El aire era denso, pesado, \u00e1rido. Costaba respirar. Al cabo de dos d\u00edas de caminata, llegaron al lugar. All\u00ed s\u00ed que parec\u00eda haber algunos matorrales verdes y un par de \u00e1rboles frondosos. A los pies de los matorrales, se o\u00eda correr un peque\u00f1o arroyo que surg\u00eda desde una de las dos monta\u00f1as que crec\u00edan, solitarias, en aquel inmenso p\u00e1ramo. Al cabo de unos doscientos metros, el caudal se perd\u00eda bajo tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Las monta\u00f1as sagradas \u2013 le indicaron cuando la vista les alcanz\u00f3 a verlas.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 hay all\u00ed? \u2013 pregunt\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acerc\u00f3 a la entrada de la cueva de la que sal\u00eda el arroyo mientras los j\u00f3venes llenaban los bidones. Era una entrada peque\u00f1a, angosta, cubierta por matorrales. Los apart\u00f3 y consigui\u00f3 entrar dentro, arrastr\u00e1ndose. Dentro estaba oscuro y fresco. Se o\u00eda el gorgotear del agua, incesante, desde muy hondo. Pero no se atrevi\u00f3 a avanzar m\u00e1s porque la luz era muy escasa all\u00ed dentro y tem\u00eda no ser capaz de volver a salir o caer en alg\u00fan hueco que no viese.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante todo el camino de vuelta, con los grandes bidones repletos de agua, estuvo pensando en la forma de poder llevarla hasta el poblado, sin necesidad de aquellos largos viajes semanales. S\u00f3lo hab\u00eda dos posibilidades: o trasladar las casas, o tratar de canalizar el caudal hasta donde estaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Y se lo propuso a la anciana, que al parecer era quien decid\u00eda todo en aquel lugar. Y tras un largo debate, donde todos aportaron su punto de vista, se decidi\u00f3 trasladar el poblado. Decidieron hacerlo poco a poco; llev\u00e1ndose las casas una a una y mont\u00e1ndolas conforme fuesen llegando. Nadie se ir\u00eda antes al nuevo lugar; se ir\u00edan todos juntos. Y mientras se trasladaban la mitad de las casas, los que quedaban sin ellas vivir\u00edan repartidos con el resto de los vecinos. Cuando la mitad de casas estuvieran trasladadas, todos marchar\u00edan hacia el arroyo y vivir\u00edan en las ya construidas, esperando que las suyas fuesen tambi\u00e9n levantadas. As\u00ed estar\u00edan siempre todos juntos. El arquitecto se encargar\u00eda de la distribuci\u00f3n y la orientaci\u00f3n, como la primera vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed lo hicieron. Poco a poco fueron trasladando puertas, placas, telas, pl\u00e1sticos, aprovechando los pocos \u00e1rboles que encontraban por el camino para tener m\u00e1s madera\u2026 Y al cabo de un a\u00f1o y medio, todo el mundo estaba junto al arroyo, con sus casas, sus jardines y sus peque\u00f1os huertos. Hab\u00edan conseguido construir una peque\u00f1a canalizaci\u00f3n que dirig\u00eda el agua hacia cada hogar, con lo que todos dispon\u00edan de agua corriente, limpia y fresca, sin necesidad de enviar a nadie a un viaje de cinco d\u00edas para traerla; y algunos hab\u00edan conseguido encontrar semillas de frutos silvestres que, bien plantadas, consegu\u00edan dar m\u00e1s comida fresca y sabrosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ya todo estuvo asentado y finalizado, quiso adentrarse en la cueva de donde sal\u00eda el arroyo. Quer\u00eda comprobar c\u00f3mo era aquel lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Al atardecer encendi\u00f3 una tea y se dispuso a entrar en el hueco.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras apartar los matorrales de la entrada y arrastrarse a trav\u00e9s del peque\u00f1o agujero, pudo contemplar aquello. Ante s\u00ed ten\u00eda una amplia cavidad abovedada, fresca, donde el eco del agua que surg\u00eda del suelo rebotaba suave en las paredes que ahora brillaban con la luz de la llama. All\u00ed en el centro hab\u00eda un peque\u00f1o lago, de unos cuatro o cinco metros de di\u00e1metro, y de su centro emerg\u00edan burbujas que indicaban que all\u00ed nac\u00eda, indefectiblemente, el arroyo. Todo lo dem\u00e1s era casi liso; una gran sala de piedra, con paredes pulidas por el tiempo, con estalactitas y estalagmitas por todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando sali\u00f3 de all\u00ed, la anciana estaba esper\u00e1ndole.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfNo has visto nada que te llamara la atenci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Es una cueva. Una amplia sala de piedra con el arroyo brotando en el centro.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfRecuerdas cuando llegaste a nosotros?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Claro.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ser\u00eda casi la misma hora que ahora mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Es posible.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfEres capaz de recordar, a\u00fan, la silueta de tu ciudad?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero, \u00bfa qu\u00e9 viene esto? Supongo que s\u00ed. Yo ayud\u00e9 a levantarla. Algunos de sus edificios son dise\u00f1os m\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Muy bien, pues entonces no deber\u00edas perder tiempo. Aqu\u00ed ya nos has dado todo lo que pod\u00edas darnos. Nos has dado viviendas, agua, alimento\u2026 dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero\u2026 \u00bfqu\u00e9 quiere usted decir? \u00bfC\u00f3mo voy a volver si ni siquiera sabemos d\u00f3nde estamos ni hacia d\u00f3nde hay que caminar?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ten esto. Entra de nuevo en la cueva, y presta atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En su mano arrugada le tendi\u00f3 un trozo de carb\u00f3n. \u00c9l lo cogi\u00f3 sin saber qu\u00e9 deb\u00eda hacer con aquello.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Corre, ve! Se va el tiempo. Siempre tendr\u00e1s un hueco en nuestros corazones. Gracias por tu sabidur\u00eda, tu generosidad y tu tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Pero\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Ve!<\/p>\n\n\n\n<p>Sin saber por qu\u00e9, volvi\u00f3 a entrar en la cueva. A\u00fan llevaba la tea en una mano y el trozo de carb\u00f3n en la otra, pero no sab\u00eda qu\u00e9 hacer all\u00ed dentro. Se acerc\u00f3 al arroyo y meti\u00f3 la mano dentro. El agua estaba fr\u00eda, l\u00edmpida. Se moj\u00f3 la cara. Nunca hab\u00eda tenido una sensaci\u00f3n tan pura de paz y tranquilidad, de sosiego\u2026 de felicidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Camin\u00f3 por la sala de piedra unos metros y entonces, casi sin darse cuenta, se encontr\u00f3 delante de una de las paredes, al fondo. Alz\u00f3 la tea. All\u00ed vio trazos oscuros, como de l\u00edneas dibujadas en la pared. Se alej\u00f3 un poco para verlo todo con m\u00e1s perspectiva. Crey\u00f3 distinguir siluetas, l\u00edneas rectas, pero no era capaz de saber qu\u00e9 significaban. Entonces, en su cerebro, reson\u00f3 la pregunta de la anciana: \u00ab\u00bfser\u00edas capaz de recordar la silueta de tu ciudad?\u00bb. Claro que era capaz. Hab\u00eda estudiado aquella silueta miles de veces. No en vano, la mitad de ella era dise\u00f1o suyo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acerc\u00f3 a la pared y empez\u00f3 a deslizar el carb\u00f3n sobre ella, dibujando l\u00edneas que se iban convirtiendo en siluetas de edificios; los diez rascacielos que hab\u00eda en la ciudad de la que hab\u00eda desaparecido sin saber c\u00f3mo. Sigui\u00f3 dibujando todo lo que recordaba, sin detalles; abocetando. Y record\u00f3 el muro. Y lo dibuj\u00f3 tambi\u00e9n, all\u00ed, delante de todos los edificios.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ya no recordaba nada m\u00e1s, se alej\u00f3 un poco. S\u00ed, en esas l\u00edneas que hab\u00eda dibujado reconoc\u00eda su antigua ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se acerc\u00f3 de nuevo. Una brisa c\u00e1lida le roz\u00f3 el rostro. Ven\u00eda de aquellos trazos suyos, estaba seguro. Se acerc\u00f3 un poco m\u00e1s, con la tea encendida. Entonces, un golpe de aire la apag\u00f3 y todo qued\u00f3 en la m\u00e1s absoluta oscuridad. Dio un paso atr\u00e1s, resbal\u00f3 y cay\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Palp\u00f3 con los ojos cerrados al lado de su cuerpo, buscando el trozo de madera que le hab\u00eda servido para iluminarse. La cogi\u00f3 y, mientras se levantaba, abri\u00f3 los ojos. Pero ya no estaba en la cueva. Un aire caliente y espeso le golpe\u00f3 el rostro y le penetr\u00f3 los pulmones. La luz del sol, que ya se estaba poniendo, le ceg\u00f3 un momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se hubo acostumbrado a aquella luminosidad pudo comprobar que, de repente, estaba como a un par de kil\u00f3metros de la ciudad, su ciudad, la de los diez rascacielos, la que hab\u00eda dibujado en la pared de la cueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Camin\u00f3. Camin\u00f3 con una extra\u00f1a sensaci\u00f3n de alegr\u00eda y tristeza. Hab\u00eda estado tres a\u00f1os viviendo con casi nada, pero feliz de ayudar a aquella gente sencilla, generosa, alegre\u2026, pobre. Y de repente volv\u00eda al lugar del que sali\u00f3; aquella selva de hormig\u00f3n y tr\u00e1fico.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cabo de media hora lleg\u00f3 al muro. Aquel muro. Segu\u00eda all\u00ed, pero ahora no hab\u00eda ning\u00fan dibujo. Estaba desnudo, gris. Hab\u00eda albergado la esperanza, ahora que ya sab\u00eda c\u00f3mo hacerlo, de volver al poblado de vez en cuando, a trav\u00e9s de aquel grafiti, pero lo hab\u00edan eliminado.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguien pas\u00f3 por all\u00ed delante y se le qued\u00f3 mirando.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfQu\u00e9 pas\u00f3 con el grafiti que hab\u00eda aqu\u00ed, amigo?<\/p>\n\n\n\n<p>El desconocido, mientras segu\u00eda caminando, alej\u00e1ndose de aquel vagabundo, le contest\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; El alcalde lo mand\u00f3 quitar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfNo era un buen grafiti?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00a1Bah! No era un Banksy.<\/p>\n\n\n<div class=\"is-default-size alignright wp-block-site-logo\"><a href=\"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/\" class=\"custom-logo-link\" rel=\"home\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"309\" src=\"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LOGOenPNGsinFONDO-110x113.png\" class=\"custom-logo\" alt=\"Jirones en el tintero\" srcset=\"https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LOGOenPNGsinFONDO.png 300w, https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LOGOenPNGsinFONDO-291x300.png 291w, https:\/\/www.lahipocondria.com\/JironesEnElTintero\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/LOGOenPNGsinFONDO-110x113.png 110w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El muro segu\u00eda all\u00ed, desnudo, gris. 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